"Usar recursos biológicos" no es solo un principio de diseño
Publicado el Sáb, 16/01/2010 - 22:22
¿Por qué quitar a mano malas hierbas (también llamadas adventicias o hierbas desubicadas) cuando unas cuantas gallinas pueden hacer el trabajo por tí? Esa es la idea de este principio del permacultor (también llamado "voy-a-favor-de-la-naturaleza-y-no-en-su-contra").
Otros ejemplos serían usar el calor de esas mismas gallinas para mantener la temperatura de un invernadero en invierno, al mismo tiempo que el invernadero protege a las gallinas. O dejar un cerdo a sus anchas en un terreno para que lo labre mientras busca comida.
El uso de recursos biológicos siempre que sea posible es un principio de diseño interesante, pero es también un enfoque muy útil a la hora de responder a nuestras necesidades diarias. Hoy, por ejemplo, he redescubierto la esponja vegetal. Ya la conocía pero solo en farmacias y hoy la he visto ahí sobre la mesa con su forma de super-calbacin y me ha recordado este principio y otra variedad útil de la que oí hablar hace tiempo, el árbol del jabón.

La esponja vegetal es de la familia de la calabaza (cucurbitáceas) y se llama Luffa Aegyptiaca. Es una trepadora grande que crece en unos 6 meses y a juzgar por el tamaño del fruto, yo diría que con una planta tienes de sobra para unos añitos.
El árbol del jabón (Sapindus Mukorossi), produce unos frutos que tienen las mismas propiedades que el detergente químico, aunque sin super-mega-perlitas-de-acción-ultrasonora. Buscando he encontrado que en el desierto crece un tipo de Yuca (Yuca Elata). En la foto de la izquierda tenéis las dos especies.
El Sapindus, se parecen mucho a un árbol de la ciudad de Barcelona. De hecho mi amigo Erik pensaba que se trataba del árbol del jabón pero resultó ser que no, que era una variedad decorativa.
Y yo me pregunto: puestos a escoger entre dos árboles iguales, ¿no es más lógico usar la variedad productiva?
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